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Bruxismo: cuando apretar los dientes comienza a desgastar más que tu sonrisa

3 sept
4 min de lectura

Actualizado: 7 sept

El bruxismo puede avanzar durante meses o años sin producir una señal evidente.

Algunas personas despiertan con la mandíbula cansada. Otras sienten dolor de cabeza, sensibilidad o tensión facial. En muchos casos, el primer indicio aparece cuando un diente se fractura, una restauración se desprende o el desgaste dental ya es visible.

El bruxismo es el hábito de apretar, rechinar o realizar movimientos de presión con los dientes y la mandíbula. Puede ocurrir mientras la persona está despierta o durante el sueño, muchas veces sin que sea consciente de ello.

No siempre requiere el mismo tratamiento y no debe atribuirse automáticamente al estrés.

El primer paso es identificar cómo se presenta, qué daño ha producido y qué otros factores pueden estar relacionados.

Bruxismo de vigilia y bruxismo del sueño

Bruxismo de vigilia

Ocurre mientras la persona está despierta.

Puede manifestarse al mantener los dientes apretados durante actividades que requieren concentración, al conducir, trabajar, hacer ejercicio o atravesar periodos de tensión.

Muchas personas no rechinan los dientes de forma evidente. Simplemente mantienen la mandíbula contraída durante largos periodos.

Bruxismo del sueño

Se presenta mientras la persona duerme y puede ser difícil de detectar.

A veces una pareja escucha el rechinamiento. En otros casos, el paciente únicamente identifica cansancio mandibular, dolor al despertar o daño dental acumulado.

El bruxismo tiene múltiples factores asociados. El NIDCR menciona elementos psicosociales, antecedentes familiares, consumo de cafeína o alcohol, tabaquismo y ciertos medicamentos. Esto significa que reducir el problema a “estás estresado” puede impedir una evaluación más completa.

Señales que pueden relacionarse con bruxismo

Cambios en los dientes

  • Bordes dentales aplanados.

  • Desgaste del esmalte.

  • Dientes agrietados o fracturados.

  • Sensibilidad.

  • Dolor dental sin una causa evidente.

  • Desprendimiento frecuente de restauraciones.

  • Reducción progresiva de la altura de los dientes.

Síntomas musculares

  • Mandíbula cansada.

  • Tensión al despertar.

  • Dolor en mejillas o sienes.

  • Molestias al masticar.

  • Sensación de rigidez.

Síntomas en cabeza y cara

  • Dolor de cabeza.

  • Dolor facial.

  • Molestias que se perciben cerca del oído.

  • Tensión en cuello y región mandibular.

El NIDCR identifica entre los signos del bruxismo el desgaste, las fracturas, la sensibilidad, el dolor mandibular, el cansancio muscular y las cefaleas.

Sin embargo, estos síntomas también pueden relacionarse con otras condiciones. Por eso no es recomendable autodiagnosticarse únicamente por presentar dolor de cabeza o escuchar un chasquido mandibular.

¿Qué puede pasar cuando el bruxismo no se identifica?

El bruxismo leve puede no requerir tratamiento. El problema aparece cuando la intensidad, frecuencia o duración de las fuerzas comienza a dañar dientes, restauraciones, músculos o estructuras relacionadas.

Puede favorecer:

  • Desgaste progresivo.

  • Fracturas dentales.

  • Daño en coronas, carillas o implantes.

  • Sensibilidad.

  • Dolor muscular.

  • Cambios en la mordida.

  • Reducción de la estructura dental disponible.

  • Necesidad de tratamientos restauradores más extensos.

El deterioro no siempre ocurre de forma lineal. Una persona puede presentar desgaste moderado durante años y después sufrir una fractura que cambie la complejidad de su tratamiento.

Por eso, detectar patrones de sobrecarga antes de rehabilitar los dientes es tan importante como reparar el daño visible.

¿Cómo se diagnostica el bruxismo?

Entrevista clínica

El dentista puede preguntar:

  • En qué momento aparece el dolor.

  • Si existe cansancio al despertar.

  • Si alguien ha escuchado rechinamiento durante la noche.

  • Qué medicamentos se utilizan.

  • Cuánta cafeína o alcohol se consume.

  • Si existen cambios recientes en el sueño.

  • Cuándo comenzaron las fracturas o molestias.

Exploración dental

Se revisan superficies desgastadas, fisuras, sensibilidad, movilidad, restauraciones y patrones de contacto.

Evaluación muscular y mandibular

Puede analizarse la sensibilidad de los músculos, el rango de apertura y la presencia de dolor o limitación.

Escaneo intraoral

Un modelo digital permite observar la forma de los dientes y documentar el desgaste. Los registros realizados en distintos momentos también pueden ayudar al equipo clínico a evaluar cambios.

Estudios complementarios

El bruxismo no se diagnostica mediante una radiografía. Sin embargo, ciertos estudios pueden indicarse para investigar otras condiciones.

Cuando existe sospecha de bruxismo relacionado con el sueño o de un trastorno respiratorio, puede ser necesaria la valoración por medicina del sueño. El NIDCR señala que una polisomnografía puede utilizarse para detectar trastornos del sueño y registrar actividad relacionada con apretar o rechinar.

¿Una férula elimina el bruxismo?

No necesariamente.

Una férula o aparato intraoral puede separar los dientes, protegerlos del contacto directo y reducir parte del daño producido por apretar o rechinar. Sin embargo, no elimina automáticamente el origen del problema ni funciona de la misma manera en todos los pacientes.

Para indicar una férula es necesario considerar:

  • El patrón de desgaste.

  • La mordida.

  • Los músculos.

  • La articulación.

  • Los dientes presentes.

  • Las restauraciones o implantes.

  • Los síntomas del sueño.

  • Los objetivos del tratamiento.

Una férula genérica mal ajustada puede no responder a estas variables.

¿Cómo puede tratarse el bruxismo?

El tratamiento puede combinar distintas estrategias.

Protección dental

Una férula diseñada para el caso puede ayudar a proteger dientes y restauraciones.

Modificación de hábitos

En el bruxismo de vigilia puede trabajarse en reconocer cuándo se aprieta la mandíbula y recuperar una posición de descanso en la que los dientes no permanecen en contacto.

Manejo de factores asociados

Cuando el estrés, el sueño, ciertos hábitos o medicamentos parecen influir, puede ser necesario trabajar con otros profesionales. Los medicamentos no deben suspenderse sin indicación del médico que los prescribió.

Atención del dolor muscular

Dependiendo del diagnóstico, pueden considerarse medidas de autocuidado, ejercicios guiados, fisioterapia u otras estrategias conservadoras.

Restauración del daño

Cuando ya existe pérdida importante de estructura, puede ser necesario reconstruir dientes mediante resinas, incrustaciones, coronas u otras restauraciones.

En DEX, determinados tratamientos cerámicos pueden diseñarse y fabricarse mediante un flujo CAD/CAM dentro de la clínica.

Sin embargo, reconstruir los dientes sin analizar las fuerzas que ocasionaron el desgaste puede exponer las nuevas restauraciones a la misma sobrecarga.

Bruxismo y rehabilitación dental completa

Cuando el desgaste es avanzado, el problema deja de ser únicamente estético.

Puede disminuir la altura de los dientes, modificar la mordida, reducir el espacio disponible para las restauraciones y comprometer varias zonas de la boca.

Estos casos pueden requerir una rehabilitación más amplia, pero la secuencia debe ser cuidadosa:

  1. Identificar el patrón de desgaste.

  2. Evaluar músculos, articulaciones y mordida.

  3. Determinar si existe actividad de vigilia, de sueño o ambas.

  4. Controlar factores modificables.

  5. Diseñar la nueva relación funcional.

  6. Reconstruir los dientes.

  7. Proteger y revisar la rehabilitación.

La tecnología digital ayuda a documentar y diseñar, pero el criterio clínico determina qué debe restaurarse y cómo protegerlo.

 
 
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